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Zuloaga + Freezante + Du solo
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24 Febrero 2008
De nuevo madrugamos y a las cuatro de la mañana nos levantamos intentando no despertar a nadie. Desayunamos rápidamente y salimos en dirección al Circo. Hoy vamos a ser los primeros. Avanzamos de noche por el camino helado y cuando llegamos al Hotel … “No puede ser, ya hay luces en el segundo largo de la Banana y en el primer largo de la Freezante o la Zuloaga. Pero, ¿cómo puede ser? Si todavía son las cinco de la mañana. Yo creo que han vivaqueado en la primera reunión.” Antes del amanecer comenzamos a escalar la Zuloaga, un poco por la derecha para situarnos fuera de la trayectoria de la cordada que nos precede. En la primera reunión nos situamos a su derecha, siempre buscando salirnos de su verticalidad y escalando por donde se ve el hielo más seguro. Aunque estamos a unos tres o cuatro grados sobre cero, el hielo está compacto y los tornillos parecen sólidos. No obstante algún tramo rezuma humedad.
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Cuando empalmamos con la Freezante, la vía está trillada y parece una escalera vertical por la que se progresa con facilidad. Hemos adelantado a la cordada que nos precedía y ahora somos nosotros los que, sin querer, les tiramos algún regalo “Perdón y gracias por dejarnos pasar”
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Al llegar al nevero superior nos dirigimos caminando por buena huella hacia el sector de los Arcos donde queremos escalar la vía Solo. Ayer, saliendo de la Dopamina por la Mitológico ,contemplamos admirados cómo la escalaban y no hemos podido resistir la tentación.
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Escalamos el primer largo común para la vía Solo y Los Alpes Julianos hasta una cueva equipada con un spit y un cordino que surge del hielo
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Después hacemos un pequeño largo, primero en bonita travesía a la derecha y después ascendiendo a otra cueva con reunión también equipada con un clavo y un spit algo roñoso ligados por un cordino cutre al que nos aseguramos con total confianza y desde allí, otro largo con algún tramo vertical hasta una reunión incómoda, también equipada, al final de la cascada.
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El lugar es impresionante, a nuestros pies el agujero del Circo que se hunde quinientos metros bajo nosotros y encima nuestro, el Ático, con hermosas, y atractivas, cascadas y cortinas de carámbanos de hielo y enfrente, el refugio de Serradets, y el Taillon todavía iluminados por el sol en este día de invierno primaveral. Desde esta atalaya: “Chapeau, Julien”
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Dos rápeles de sesenta metros, un descenso hasta los rápeles del primer muro y cinco rápeles más nos dejan al pie de las cascadas. Una hora más desandando el camino del Circo por nieve blanda, claro síntoma de la subida de temperatura, ayer a una hora mucho más temprana ya estaba helando, y llegamos de nuevo a Gavarnie después de catorce horas de actividad, muy cansados pero más contentos que unas castañuelas.
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El Atico de Gavarnie Una cordada rapelando la cascada que da el nombre a este sector

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Actividad realizada por Ignacio Cinto, Candi Puyal y Lorenzo Ortas Texto y fotos: Lorenzo Ortas
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Dopamine
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